domingo, 13 de abril de 2008

Virus de la madrugada


Resulta muy curioso ir a trabajar los domingos por la mañana. A las 7,30 es una hora en la que unos pocos nos levantamos y muchos culminan su jornada nocturna de 8 horas. Según camino por la ciudad una multitud de historias se suceden continuamente. Veo una pareja besándose apasionadamente en la esquina de una calle. ¿Se habrán conocido esta noche? Posiblemente sí. Minutos más tarde un grupo de tres chicas y dos chicos se encuentran en el momento de separar sus destinos, aunque ellos quieren jugar su última carta, la decisiva, la que puede resultar ganadora. Ellas esperan poder descubrir esa carta, o tal vez no, no lo sé. O tal vez es al revés y se invierten los papeles. No faltan los rostros cansados por tantas horas en esa batalla nocturna regresando al hogar, o los borrachos sujetando farolas, o los cientos de taxis iluminando las calles, o los basureros dejando impoluta la ciudad para el turismo matinal.

Para mi comienza el día, para ellos finaliza la noche. Yo soy consciente del encanto que tiene el lento amanecer del cambio azulado del cielo, el trino de los pájaros, el embaucador sonido del río. Ellos no son consciente de eso. Ellos comienzan las cientos de historias que pueden deparar las noches, las fiestas, los bares. Esas historias que nos ayudan a conciliar el sueño, que nos permiten vivir de verdad. Un trayecto en el que esos benditos borrachos apoyados en las farolas, esos taxis iluminando las calles, esos bares apagando el luminoso a la vez que se llenan las churrerías y ese universo de personas hacen de una negra noche un lienzo con multitud de colores, un cuadro con un maravilloso paisaje.

¿Y qué voy a hacerle yo?? ¡Si sólo cumplo años los años bisiestos que acaban en dos!. Si no tengo costumbre de guardar la ropa si voy a nadar. Si nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar. ¿Y si el amor me gusta sin celos y si pienso que al deseo los frenos le sientan fatal?! ¿Y si la noche que yo amo es larga como el silencio y amarga como el mar...?

** El óleo situado en la parte superior se denomina: "La mirada de la noche". El inferior "La noche y su reflejo" **

jueves, 10 de abril de 2008

Oporto y Madeira

O p o r t o
11/08/06 - - - 13/08/06


M a d e i r a
19/07/07 - - - 25/07/07



Dos fotos representativas de dos bonitos viajes.

viernes, 4 de abril de 2008

Otra masacre atroz


Canadá permitirá la caza de 275.000 focas durante las próximas semanas. Comienza la cacería en un mundo donde todo vale. En este mundo donde el hombre no para de destruir y matar, asistimos impasiblemente a un episodio más de la brutalidad humana. Yo desde luego siento vergüenza por pertecener a este género capaz de llegar a esto. Debe ser que no entiendo la vida más que para ser vivida, y mis ojos sufren con cada uno de los acontecimientos donde parece que hemos nacido para matar y para someter a todo ser distinto al nuestro.
Durante las próximas semanas, Canadá permitirá cazar un total de 275.000 focas, una cifra que amplía en 5.000 la cuota establecida en 2007, aunque en años anteriores se han llegado a superar las 300.000 focas cazadas. Pero la novedad de este año radica en que esos repugnantes cazadores estarán ahora obligados a cortar las arterias de las focas antes de despellejarlas.
Hasta ahora, muchos animales se daban por muertos sin comprobar si tan sólo habían quedado inconscientes por los golpes recibidos, lo que acarrea un sufrimiento adicional e innecesario a las focas cazadas.
Las imágenes vistas en todas las cadenas de TV siguen demostrando la triste realidad que ocurre en Canadá. Por cierto, vaya imagen de un país que ofrece semejante matanza. Me recuerda a la imagen de un país llamado España que por cierto, desgraciadamente es el mío.
Ahh! y chapeau por dos países como Holanda y Bélgica que al menos no permiten comercializar productos hechos con pieles de foca. Cuestión de estilo.

miércoles, 26 de marzo de 2008

El 7 de España

Desde Mi Tribuna
A Luis Aragonés, seleccionador de España, repito seleccionador además de entrenador, le tienen contra las cuerdas por no dar su brazo a torcer en el "affaire Raúl". Luis ha tenido varias meteduras de pata en asuntos diversos, pero el estado de inestabilidad que tiene la selección nacional viene única y exclusivamente por haberse atrevido a defenestrar a Raúl, un gigante mediático de la capital.


Es más que posible que Luis le haya puesto la cruz al siete madridista por un buen número de razones , pero lo que es indudable es que una de ellas -y no la menor- es que Raúl, simple y llanamente, no le gusta como futbolista. Y está en su derecho. A mi tampoco. A Luis Aragonés se le paga por "seleccionar". Y no selecciona a Raúl. Punto. Jamás en la historia reciente de la selección española se ha linchado con tal virulencia a un seleccionador por no llevar a un determinado jugador. Me recuerda a la época de Javier Clemente cuando se atrevió a no seleccionar a los miembros de la famosa Quinta del Buitre y resulta que logró conjuntar uno de los mejores equipos de la historia reciente de España. Lo cierto es que Aragonés prefiere a Fernando Torres, David Villa o Raúl Tamudo antes que a Raúl. Incluso veremos que pasa con la nueva perla que comienza a pedir paso, Bojan.


La Selección necesita calma, estabilidad y fortuna para hacer, de una vez por todas, un buen papel en la próxima Eurocopa. Y el dabate del 7 para lograr esa estabilidad debe estar cerrado. Raúl es pasado, Villa es presente y, por qué no, Bojan puede ser, ojálá, el mejor futuro.

viernes, 14 de marzo de 2008

Descuido fatídico



13/03/2008

Unos 15 años he tenido a mis dos tortugas, es decir, casi la mitad de vida. Y hoy la pena que tengo es demasiado grande después de no haber sabido estar a la altura y descuidarlas. Cuando me acerqué a verlas estaban secas, disecadas. Un descuido fatídico e imperdonable. Es probable que llevaran unos días sin agua y mis dos amigas han muerto por mi culpa. Eran dos seres sometidos a mí, y su dueño no ha sabido estar a la altura. Lo siento por vosotras de verdad, y aunque no os sirva de consuelo, el pesar que tengo en mí es profundo. La experiencia me servirá para el futuro, pero vosotras ya no estáis y lo que ha sucedido no lo olvidaré nunca.

Lo siento de verdad, es lo único que os puedo decir en la distancia, y desearos una feliz vida allí donde os encontréis.

jueves, 6 de marzo de 2008

Renuncia a la Animalidad

Por lo que conocemos hasta la fecha de la destrucción sabemos que podemos -debidamente identificadas como especie inteligente-, aniquilar todo. Excepto las bacterias que -hasta la fecha-, resisten cuanto les echemos, que es de todo. Por lo que sabemos, pasito a pasito quizás llegará un dia en que el ser humano adquiera la tecnología ( capacidad ya posee ), de destrucción total y con ello la probabilidad de someter al universo a sus caprichos e intenciones. Llegará un día quizás que -por lo que sabemos-, el ser humano demuestre al ser humano que dios solamente era una excusa de tiempos falsos donde la vergüenza propia nos impedía ir más allá, una humildad postiza para disimular la verdadera idea generatriz de nuestra ambición y nuestra desfachatez ilimitada: la deidad humana.
Alá, Xiva, Shankar, Lucifer, Baghwan, Yahvé, Rama, Jesucristo, Dios, Yemanja, Kali, Hanuman, Khrisna, Buda, Exo, Lanca, Xango, Siwa, Oxun, Sita, Mahoma..., diosas y profetas de todo tiempo y cultura dejarán de ser útiles al nuevo ser humano, aprendido a dominar por la fuerza y modificar y pudrir su entorno al antojo que la apetencia le dicte en cada momento. Todo ello está condicionado naturalmente a si hemos sobrevivido a nosotras y a nuestro punto de vista sobre la sostenibilidad, condicionado a si logramos alcanzar esa honestidad terrible antes de que sea imposible vivir en este planeta y a si hayamos o no logrado la manera de conocer, invadir, conquistar y aniquilar otros cuerpos celestes.
Mientras tanto, y para que esa era llegue, hemos decidido no ser animales. Hemos decidido construir la civilización en base al antropocentrismo, al dogma naturalmente compartido por la mayoria de individuas de nuestra especie -por las ventajas innúmeras que ello conlleva-, de que somos la mejor especie, la destinada a rentabilizar y someter cuanto nuestra inteligencia alcanza. Hemos decidido no ser animales, emparejarnos para siempre aunque estemos hartas de la otra persona, hemos decidido ser moderadamente racionales y desperdiciar nuestras vidas en una fábrica, un taller, un despacho, a cambio de ciertas estupideces a las que hemos sido educadas como consideradas imprescindibles, hemos decidido reproducirnos por presión social más que por instinto, hemos decidido no oler más que a la esencia química favorita renunciando a nuestro olor personal, hemos optado por ocultar minuciosamente nuestros sentimientos y a frustrarnos por ello, a nadar con bañador poque sentimos vergüenza de tener sexo, a odiar por amor a las banderas, a reglar nuestras vidas con la comparativa de otras, hemos elegido ser sordas, mudas, ciegas y anósmicas a nuestros instintos más profundos, hemos decidido ser cobardes en lugar de precavidas. Hemos decidido no ser animales y ser humanas, entendiendo en ello una nueva categoría biológica añadida a la vegetal, la animal y la mineral. Hemos decidido aspirar a ser divinas y decretar un estado de excepción en desfavor del resto de las especies, a las que consideramos ajenas a todo concepto de derecho, pero a las que subyugamos a todos los deberes que seamos capaces de otorgarles.
Qué duda cabe que somos animales excepcionales, y no sólo porque hayamos creado la bomba atómica, el nazismo, la doctrina de la maldad, las iglesias o los reality-shows, no sólo, aunque invariablemente eso a las antropocentristas se les olvida mencionarlo en sus apologías de sí mismas; somos una especie curiosa porque también practicamos altruismo entre miembros de otras tribus hayamos o no contactado con ellas, y trabajamos el equilibrio con nuestro entorno, y escribimos poemas y nos preocupamos por descifrar ciertos códigos que la naturaleza celosamente guarda para su funcionamiento o su caos, y de los cuales depende que toda vida sea hermosa, que al universo le datemos quince mil millones de años o que los cardos borriqueros sean la primera flor de la primavera, por ejemplos.
Curiosa, excepcional, interesante, compleja,... tales son los calificativos con los que podriamos catalogar a nuestra especie, pero a ninguna mortal dotada de un cacumen útil se le ocurriria añadir a esta lista el adjetivo de “superior”. No superaremos en su calidad y belleza de vuelo a la garza, ni en velocidad y elegancia a la natación de la foca o en orfebrería orgánica al hipocampo, en resistencia a las plantas, en capacidad de adaptación a las cucarachas y las ratas ni en minimización de necesidades a las garrapatas, capaces de aguardar años en una hoja, sin alimento. Si acaso demostramos algún tipo de superioridad es la de mentir, asesinar, violar, aplastar y desertizar cuanto a nuestro alcance se ponga, sea del reino que sea. En estos menesteres sí somos, con creces, superiores.
Pero la civilización, según nos hemos propuesto y en la calidad de la cual presumimos, no está sustradada en esas caracteristicas, porque existe un concepto que el resto de los animales quizás no tienen porque quizás no lo necesitan: la ética. Escribo mucho sobre ella alarmada por las carencias escandalosas que nuestra especie exhibe desde hace algunos millones de años; ética que no hay que confundir con moral, porque la moral, en ámbitos interpretativos humanos, suele ser como mínimo melliza, y contiene otra moral opuesta capaz de negar lo que la una postula. Baste como ejemplo glorioso la Biblia, un libro que recomienda “matad” con la misma naturalidad con que ordena “dad vida”.
Hay quien confunde antropocentrismo con humanismo. Antropocentrista es aquella persona que entiende que en el mundo pueden quizás haber demasiados árboles, demasiadas selvas vírgenes, demasiadas especies animales o demasiadas individuas de alguna de ellas, pero nunca advierte que puedan haber demasiada gente, demasiados animales humanos. Humanista es aquella que, sin dejar de valorar la especie humana, somete a juício cada una de sus acciones y, en lugar de aceptar las que nos infradotan, trabaja para eliminarlas. Ello no quiere decir que defender a capa y espada la igualdad animal implique despreciar nuestra especie -aunque motivos para ello haya de sobras-, sino sólo avistar en ella uno de los factores que la salven del abismo de la involución, en el que tanto coqueteamos caer y tan fácil es hacerlo dadas las constantes incursiones que en él se hacen.
Si podemos comprar café de comercio justo y no lo hacemos estamos anteponiendo nuestro “derecho” al lujo a la libertad de las esclavas que recogen el convencional y a las transnacionales que se lucran con sueldos míseros y servidumbre. Si nos comemos un animal entero o en porciones sabiendo que no hacerlo sólo nos veta el placer de su sabor ( pues se puede perfectamente vivir con dieta vegetariana o vegana ), anteponiendo nuestro “derecho” a matar y disfrutar con ello por encima de la vida arrebatada, somos culpables. Si aceptamos el bajo coste de los productos transgénicos que colapsan las estanterias de los supermercados como una excusa suficiente para alterar los biociclos naturales, deforestar selvas, desertizar ecosistemas, alterar los climas y legarles a las niñas de hoy una más contaminada tierra, entonces somos tan tremendamente ciegas como culpables.
La culpa de nuestra pereza no es aquella misma con la que tanto las iglesias nos bombardean y tanto el ateismo descree. Somos culpables, sin embargo, aunque disimulemos y nos confiemos a la multitud y sus inercias. La culpa que a veces no tenemos de aquello que se nos increpa, pero sí de aquello que, como una rutina llevamos a cabo diariamente. Comer cadáveres, tomar café -con leche y sin ella-, fumar,... actitudes tan sencillas contienen odio, desprecio, esclavitud, matanzas: humanidad. Una suerte de estratificación o de jerarquización de los órdenes de importancia que somete seres, voluntades y sentimientos, o los asesina en el nombre de los excesos, del hedonismo, de una abrumadora sensación de valoración personal y ausencia flagrante de humildad.
Los animales no humanos forman poblaciones, colonias, grupos, todo lo más parejas reproductoras. En cambio cada ser humano es individual, sagrado, tiene un nombre propio, un número y una longitud de cadena concreta ( dependerá de cada una )..., pero eso es sólo un punto de vista, apenas nuestra denominación de las cosas, nuestras ínfulas de vanagloria con las que nos acreditamos ante una abstracta autoridad competente, la realidad es otra. Implacablemente otra.
La realidad es que somos animales bípedos estrechamente emparentados con los monos, llevar corbata, apestar a desodorante, cortarnos el pelo y las uñas o eructar con disimulo no nos convierte en civilizados más que ante nuestros propios ojos, tan pagados de si mismos. La realidad es que no podemos y no sabemos vivir alejados de la naturaleza y que los más intensos placeres son los que ella nos depara, prueba de esto es que los practicamos en cuanto se nos presenta la oportunidad, y aunque nos avergüenze reconocerlo, disfrutamos enormemente. Muchos son los idiomas en los que la tierra llama.
Y si somos animales, y si somos animales éticos, es preciso practicar ambas características, ambos espectros, equilibrándolos cuando una amenace solapar a la otra, como la razón y la emoción se deben a la armonía, so pena de traicionarnos y traicionar a la comunidad, y a la evolución si incumplimos esos preceptos antiguos como nuestra historia, necesarios como cada vida.

Un humanista

domingo, 2 de marzo de 2008

Contigo. Canciones contadas y cantadas -7-

¿Y qué decir de esta propuesta de amor anticonvencional? Decía Sabina que " siempre me decían que no era capaz de hacer una canción de amor desde el corazón. Y ésta se ha convertido en lo que los cursis llaman un himno, imposible dejar de cantarla". Una de esas canciones que siempre están y que voy tarareando cuando camino por la calle.

lunes, 25 de febrero de 2008

Ante todo Equipo

Desde Mi Tribuna
Lo de este año en Can Barça es algo raro a la vez que desconcertante. El nivel de exigencia está más alto que nunca debido a la debacle sufrida la pasada temporada y la enorme calidad de la plantilla confeccionada por Txiqui y Rijkaard. Y hasta ahora el equipo no ha estado a la altura de las expectativas creadas. Juego mediocre en muchos de los partidos. Jugadores fuera de forma, lesiones, viajes. Y por si fuera poco un rival sólido que poco a poco iba aventajando a todos sus rivales. Sin embargo se terminó la primera fase de la Champions League primero de grupo lo que ha permitido cruzarse en octavos con un asequible Celtic de Glasgow al que habrá que eliminar sí o sí. Casi perdida la liga, el Barça pone todos sus esfuerzos en una copa más importante y salvadora que nunca, eliminando a equipos como Sevilla, actual campeón, o Villarreal. Ahora en semifinales espera un motivadísimo Valencia.

Sin alardes y sin "jogo bonito", el equipo se mantiene vivo en las tres competiciones, si bien la liga está francamente complicada. Y además Messi, el futbolista más desequilibrante, lesionado. Ronaldinho en plena pretemporada para intentar volver a ser el genio que fue, por supuesto sin entrar en las convocatorias de Frank. Henry lejos de ser el crack que deslumbrara en el Arsenal. Deco demasiado intermitente, Xavi desaparecido. Y por si fuera poco, Touré y Samuel Etoó jugando la Copa de África. Eso sí, paga el Barça.



Pero con una sólida defensa de verdaderos fantásticos -Puyol, Márquez, Milito (vaya temporada lleva) y Abidal- y con un Valdés en plena forma, el equipo ha sabido superar todos estos contratiempos manteniéndose vivo a la espera de días mejores. Y parece que ahora, cuando comienza a afrontarse el tramo final de las competiciones, por fin, el Barça afronta con ciertas garantías sus partidos. En una temporada sumamente complicada es ahora cuando el entrenador dispone por primera vez de los "cuatro fantásticos", medio año después. Messi recuperado y desequilibrante como el que más. Henry marcando goles que van manteniendo vivo al equipo y mostrando su elegancia en ciertos partidos. Ronaldinho implicado al máximo e intentando el imposible de ser el que fue. Pero suma que es lo importante en un jugador como él. Y el hermano Samuel, el jugador más decisivo que marca goles y contagia su carácter al resto del equipo. El Barça con él juega diferente. Se ofrece contínuamente en desmarques que ayudan a los centrocampistas a desahogar el juego, moviéndose constantemente y siendo un quebradero para las defensas. Además presiona la salida del balón del equipo rival, forzando en muchas ocasiones a perder la pelota y a ganar la posesión para su equipo, lo que siempre le ha echo más fuerte al Barça, la posesión del balón.

Pero lo más importante es que todo esto ha servido para que el FCB juegue como un equipo, sobre todo con mayor dinamismo y movilidad, la clave para jugar bien y ganar. Ahora es un equipo sólido atrás, como en toda la temporada, pero con mayor circulación de balón en el centro del campo y con mucha más movilidad arriba.

Todavía no se ha ganado nada, y queda mucho esfuerzo y sudar tinta para lograr algún título. Pero al menos ahora el Barça puede poner sobre el campo todo su potencial, tanto a nivel individual como de equipo, y eso, para cómo se ha presentado la temporada, es una bendición.

No nos volvamos locos, sólo saliendo al campo con la actitud que han mostrado en los últimos partidos se puede aspirar a algo. Todo lo demás, por mucha calidad que tenga la plantilla, es inútil.

viernes, 22 de febrero de 2008

Cuatro años

El amor dura máximo cuatro años y se caracteriza por ser un "estado demencial temporal", dijeron hoy, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que analizaron las implicaciones neurológicas de este sentimiento.
El amor debe distinguirse del apego y del atractivo sexual, porque el enamoramiento activa sustancias químicas en el cerebro que ocupan todas las neuronas y no se puede sino pensar en el ser amado, afirmó en un comunicado Georgina Montemayor Flores, de la Facultad de Medicina de la UNAM, la mayor universidad de Latinoamérica.
Montemayor, que dirige un grupo de investigación sobre el tema, explicó que cuando un individuo se enamora "se accionan las zonas que controlan emociones, como el tálamo, la amígdala, el hipotálamo, el hipocampo, el giro singulado y las partes del sistema límbico". Este estado físico químico también acaba, aseguró la especialista.
"Suele durar un máximo de cuatro años o hasta que aparece otro ser que despierta esa pasión romántica, y solo pervive el apego o la compañía hacia una persona", afirmó.
En la medida en que piensa recurrentemente en la misma persona, la condición sicológica del enamorado puede ser comparable "con un estado obsesivo compulsivo", sostuvo.
Ello lleva a Montemayor a concluir categóricamente que "solo se puede estar enamorado de una persona a la vez", al contrario del apego o del deseo sexual.
En sus inicios, el amor deviene en una obsesión de tales dimensiones "que las personas dejan de ser productivas (...) de hecho las grandes obras de arte nunca se crearon cuando los autores estaban apasionados, sino después, en el proceso del desamor".
La especialista en anatomía precisó que las personas entran y salen de ese estado de enamoramiento porque el cerebro no podría resistir tanto desgaste si se mantuviera así constantemente.
"Lo asombroso es que el encéfalo se acostumbra a las sustancias liberadas, por lo que en su caso, está a la espera de que otra persona inicie este proceso", puntualizó.
"Aunque ello no tiene sustento moral, le sucede a todos los humanos", apuntó.
Sin embargo, advirtió que el amor romántico "es tan fuerte como el impulso de ingerir alimentos o tener sed, se puede controlar en las primeras etapas, pero una vez activado es imposible detenerlo inmediatamente, aunque es temporal".
En cambio, desenamorarse de una persona, según la investigadora mexicana, se explica en que el cerebro aumenta los niveles de oxitocina, la llamada hormona del apego, "incompatible con la pasión romántica, que se convierte en el cariño familiar", dijo.
Para la experta "el amor tiene un precio. Por principio, se pierde la libertad y también se vuelve dependiente de otra persona, por ello, se debe recordar que el desamor libera".

jueves, 14 de febrero de 2008

Believe in yourself and you will never fall

Albert´s logic

Viernes noche, 1 de febrero. Hace unas tres horas he recibido una ingrata y tal vez injusta noticia. Tres horas después con una cerveza en mi mano tengo la fortuna de leer lo que sé y muchas veces olvido. Se acabó la noche. Es hora de reflexionar sobre el mensaje.

Miércoles noche, 13 de febrero. La injusta y esperada noticia se ha confirmado. Ese afortunado mensaje estaba en la hora exacta y en el momento oportuno. Tuve suerte. Me hizo sentir bien. He crecido y aprendido. Y he visto lo que hay. Todo suma.

sábado, 9 de febrero de 2008

Material sensible

"El mundo se transforma. Nosotros también nos transformamos. A veces las cosas cambian para dirigirse donde se encuentran los sueños y a veces al revés. Incluso, a veces, las cosas cambian para que nadie cambie. Lo que ocurre a mi alrededor me interesa. Me preocupa aunque sea tan sólo en defensa propia, por puro instinto de supervivencia. Pero es que además me siento parte y me nutro de ello. Todos contribuímos a transformar el mundo, consciente o inconscientemente, con nuestro interés, nuestra participación o nuestro pasotismo. Todos colaboramos para que el mundo sea como es."
"No creo en el destino. Sería muy triste que nuestras vidas estuvieran escritas, que todo fuera inevitable, que no participásemos en lo que nos ocurre, que no pudiéramos cambiar las cosas. Ahora bien, el azar es otra cosa, somos fruto del azar, el resultado de coincidencias y casualidades."
"Los materiales con que se hacen las canciones están al alcance de los sentidos. Son lo que veo, lo que toco, lo que escucho, lo que huelo y lo que pruebo. Hablan de lo que está en mí, pero también de lo que hay a mi alrededor. Hablan de lo que siento, de lo que soy y de lo que me gustaría ser. Hablan de mi realidad y también de mi fantasía. Pasará el tiempo y el nombre del autor quedará borroso y probablemente se perderá, pero la canción continuará viva en las bocas de la gente."
"La calle era fundamental en nuestro aprendizaje. No teníamos actividades para el invierno ni campamentos en verano. Teníamos aquel patio abierto donde jugábamos cuando salíamos del colegio, nos sentábamos en los bordillos a merendar y contarnos historias. En la calle aprendíamos lo que no nos enseñaban en la escuela y lo que no nos contaban en casa. A aquella calle le ha pasado lo mismo que a mí: lo que éramos tiene poco que ver con lo que somos ahora. Mi calle era la gente, las tiendas, las costumbres y el paisaje. Pero ahora la gente ya no está. Algunos se han muerto, otros se han marchado, incluso el decorado de mi infancia ha cambiado o desaparecido en manos del progreso, afortundamente para la gente que ahora vive allí. ¿Qué me queda? Me quedan un montón de amigos con los que todavía nos reunimos... me quedan los recuerdos, recuerdos que muchas veces no son más que memoria manipulada y adornada."
"Un músico, un cantante, es el directo. Las grabaciones no son otra cosa que el soporte en que se fija un trabajo, pero la fuerza, la pasta de la que está hecho un artista, se confirma en el directo"
"Hago canciones como el artesano trabaja el barro, con amor y esfuerzo. Me peleo con las palabras y procuro encontrar la más adecuada para definir la imagen o situación."
"Fa 20 anys que dic que fa 20 anys que tinc 20 anys"