Josep Guardiola i Sala, Medalla de Honor del Parlament de Catalunya
"... Amo mi oficio, tengo pasión por mi oficio, lo adoro, lo adoro cuando jugaba, lo adoro cuando entreno, lo adoro cuando hablo de ello, lo adoro cuando estoy con gente, discutiendo sobre esto y aquello...
"... Al final todo se reduce a instantes, en cada una de nuestras profesiones, de nuestros oficios todo se reduce a un instante. En los trabajos que tenemos siempre hay un momento que nos da alegría, que lo disfrutamos, yo quiero compartirlo con vosotros. Me gustaría que la gente lo supiera. Antes de cada partido que jugamos un día antes o dos días antes me voy al subterráneo de Can Barça, al subterráneo, allá no hay luz exterior, hay un pequeño despachito que me he acondicionado, he puesto una alfombra, una luz que está bastante bien y allá me encierro. Me encierro hora y media, dos horas. Allá voy con dos o tres DVDs que Carles, el Dome y el Jordi que son la gente que me echan una mano como tantos otros en esta aventura, me dan unos DVDs sobre el equipo con el que tenemos que jugar dentro de uno o dos días. Me siento, cojo folios, un boli y pongo el DVD. Comienzo a ver el contrario con el jugaremos dentro de uno o dos días y comienzo a apuntar: "Coño, el extremo derecha...el central derecho juega mejor que el izquierdo...el extremo derecha es más rápido que el izquierdo...aquel juega todo con pelotas largas...aquel juega así o asá...aquel sube arriba por este lado y baja por el otro, y voy apuntando todo lo que se me ocurre de las cosas buenas que hacen los contrarios. Mientras las apunto, apunto también las debilidades del contrario y pienso a éste le podemos hacer daño por aquí...si este tío juega aquí, si Messi juega por aquí o por allá probablemente lo encontraremos. Pero llega un momento, acojonante diría, fantástico, lo que da sentido a mi profesión, creedme que soy entrenador por este instante, este instante. Todo lo demás es un añadido que uno evidentemente lo ha de llevar.
Pues hay este momento, este momento que es mágico, cuando te das cuenta, a veces dura un minuto veinte, a veces un minuto treinta, a veces dura un minuto, a veces llegan dos partidos de un mismo contrario y llega un momento en que digo "ya lo tenemos, mañana ganamos". No sabes por qué, hay una imágen, unas cosas que has visto que te hacen darte cuenta que mañana ganaremos. No os penseis que tengo la fórmula mágica, no, porque lo he pensado y hay días en que hemos perdido por tanto se hundiría toda esta teoría.
Pero os lo digo por la pasión que siento por mi oficio, que me imagino que es la misma que tienen ustedes por sus profesiones, toda la gente, médicos, panaderos, doctores, profesores de escuela, albañiles como era mi padre, cualquier persona afuera, hay un momento de su oficio. Yo reinvidico el amor de este oficio, yo amo mi trabajo por este instante, porque llega aquel momento. Entonces ya me encargo yo de transmitir a mis chicos, decirles "nanos, tenemos que hacerlo así", y a veces sale o no sale. Pero aquel momento, aquel momento es el que da sentido a mi profesión.
Me direis "¿es suficiente, es mucho, es poco?". Es el mío. Es lo que me corresponde. Es esta pasión que no sé dónde la agarré, porque mi padre parecíe que era una lavadora lo que había hecho. Mi abuelo por parte de padre no lo conocí porque murió antes de nacer yo y por parte de madre ya tenía bastante con la posguerra, esconderse para que no lo cogieran, por tanto no tengo una herencia familiar que me pudiese llevar a esta pasión, no sé de dónde pero tengo esta pasión. Y la tengo ahora como la tenía cuando era pequeño y que me trajo el pueblo.
Este instante mágico, esta historia que te sale de dentro es lo que da sentido a mi profesión, de todo el resto no hay. ¿Y de dónde he tomado todo lo que me ha venido? Ya os lo he dicho, no lo sé. Pero me ha ayudado muchísimo, y aquí me gustaría hacer una pequeña reivindicación de la maravilla que es el deporte, no ya el fútbol, el deporte. A mí mis padres me han educado bastente bien, diría que muy bien. La escuela me ayudó, por supuesto. Pero lo que me ha educado el microsistema que es un equipo de fútbol, un equipo de gente que están juntos, allá me han dado todo eso que yo ahora soy como persona, he ha formado, me ha dado haber hecho deporte. Allá he aprendido lo que significa ganar y hasta a valorarlo con muchísima moderación. Me ha enseñado lo que es perder, y que duele de verdad. Porque perder es lo que te hace aprender a levantarte y valorar lo que cuesta después ganar.
He aprendido que un entrenador decida que yo hoy no juego, porque he aprendido que él pensaba en todos y yo solo pensaba en mí. He aprendido que un compañero es mejor que yo y se merece jugar. He aprendido que los reproches y las excusas no sirven absolutamente para nada. Que cuando pierdes es tu responsabilidad, que cuando las cosas no funcionan es tu responsabilidad.
(...)
Vean el vídeo y escúchenlo íntegro porque no tiene desperdicio. Es Pep Guardiola, un amante del deporte, del fútbol, del Barça y un auténtico ídolo para muchos. A mí me ganó hace tiempo por lo que dice, por lo que hace y por ser como es.
¡Moltes gràcies Pep!