Soy todo lo que me pasa
"Hay muchos tipos de amigos, los que tratas a diario y los que hablas con ellos de vez en cuando, pero sigues sintiendo algo muy fuerte con ellos."
"Siempre he pensado que el amor es más complicado que la amistad. En la amistad no se pide nada a cambio, aceptas a esa persona como es. Simplemente quieres estar con ese amigo o amiga, no hay egoísmo. En las parejas, muchas veces sí lo hay. Todo se mide en el amor, se analiza demasiado a la persona, se piden cosas a cambio, a lo mejor tiene que ser así, pero ese ingrediente es complicado de llevar a cabo en todo momento."
"Sentir amor por alguien es sentir que todo va bien. Pero hablo del amor en general, hacia la pareja, hacia los hijos, los padres... El amor sienta bien. Se traslada esa sensación buena a todo lo demás."
"La mayor frontera que existe es una barra de bar. Un cacho de madera es capaz de separar mundos muy diferentes. Tú estás sentado en un taburete, bebiendo una copa, pero al otro lado de la barra hay otro mundo totalmente distinto al tuyo, y al que tienes a tu lado le pasa lo mismo, tiene otra historia de vida también contraria a la tuya."
"Suceden tantas cosas en un bar, entra tanta gente cada día, y tú siempre estás allí. Conoces a todo tipo de personas. Hay gente buena o mala en el mundo, pero todo el mundo va a los bares. Además hay una cultura alrededor de los camareros. Nos creemos que sirven para todo, incluso para que nos escuchen. Cuando alguien entra en un bar entra en un escenario, crea un personaje, así no es él o ella en la vida real. Es escaparate, nadie es así en su casa, o incluso antes de abrir la puerta del bar eres otra persona."
"No me gusta hablar de pólítica en general, tampoco en mi casa. Creo que todo es una caricatura, una guerra de mentiras. Luego en la calle esta crispación no existe tal y como nos la pintan. Creo en las normas, creo que tiene que haber un orden, pero ya no confío nada en los partidos políticos. Sí creo que hay personas, alcaldes y otros gobernantes, que sí hacen algo por su pueblo, pero muchas veces están atados por sus partidos. La gente de la calle tiene problemas normales, domésticos, pero no tiene problemas de si hay o no nacionalismos. Lo preocupante es la salud o el trabajo, no las fronteras."
"No hablo euskera, pero vivo aquí y me encanta Euskadi. Pienso que, en general, debería haber más libertad. Todo debería ser más fácil, se debería preguntar más a la gente. Lo que no soporto es que alguien quite la vida a otra persona, no lo entiendo. No comprendo como alguien puede matar a alguien. La violencia genera más violencia. La mejor forma de que te peguen una hostia es dar tú otra. Odio las fronteras en general, no sé si Euskadi tiene que ser independiente o no, pero si tiene que serlo que lo sea, y si no tiene que serlo, pues también. Asesinar a alguien es horrible, pero también está mal cerrar un periódico por lo que diga o ilegalizar un partido político por sus ideas. Lo que tengo claro es que Euskadi somos las personas."